Si estás pensando en cambiar el suelo de tu casa, o montar uno nuevo en el piso que acabas de adquirir, seguramente esté entre tus opciones instalar un suelo de tarima flotante en Alicante. La madera es un material único, nos transmite calidez y transforma cualquier espacio en el que se utilice en un lugar sereno y acogedor, donde será fácil que nos sintamos cómodos. Sin duda alguna, estas cualidades que solo tiene la madera han fomentado durante los últimos años su uso en los suelos de casi todas las viviendas. 

Tarima flotante en Alicante
Tarima flotante en Alicante
Tarima flotante en Alicante
Tarima flotante en Alicante
Tarima flotante en Alicante
Parquet en Alicante
Parquet en Alicante

¿Cómo se instala una tarima flotante?

Pero, ¿qué es exactamente la tarima flotante?

Hay muchas personas que no tienen claro qué es la tarima flotante y que utilizan la misma denominación para referirse a cualquier tipo de suelo de madera. Por eso, para tener más claro de qué estamos hablando, es importante, en primer lugar, que sepas diferenciar entre el parqué -o parquet- y los suelos laminados.

El parqué, una obra de ebanistería

El parqué es un tipo de suelo compuesto por la unión de piezas que tendrán, al menos, una capa de madera de unos 3 mm de espesor. Dichas piezas pueden ser:

  • Macizas. Este tipo de piezas se componen de una única tablilla de madera. Suelen tener 1 cm de grosor, un ancho variable y unos 45 cm de largo.
  • Multicapa. Como su propio nombre indica, estas piezas están conformadas por varias capas: la primera la componen diferentes películas de barnices, pudiendo tener hasta 7 finas capas. Esta superficie será la que pisaremos en el día a día. En cuanto a la segunda, es de madera noble maciza y tiene un espesor aproximado de 4 mm. Por su parte, la tercera capa hará las veces de núcleo, aportando estabilidad. Su grosor aproximado es de 11 mm y puede ser de distintos materiales. Por último, la cuarta capa es la que comúnmente se denomina como contracara. Habitualmente se trata de una chapa de unos 3 mm de grosor.

En función de cómo se instale el parqué, este puede ser flotante o encolado. El parqué flotante, también llamado tarima flotante, se coloca sobre el suelo base, mientras que el encolado requiere retirar el pavimento anterior, pegar el parqué al piso, clavarlo y acuchillarlo para nivelarlo. Las diferencias son que el flotante suena ligeramente a hueco cuando lo pisamos, cuando el encolado no, y que el encolado es más propenso a la aparición de humedades.

¿Sabes qué son los suelos laminados?

Los suelos laminados son suelos compuestos por piezas (lamas) que tienen diferentes capas, pudiendo ser alguna de ellas de derivados de madera. Es frecuente que su última capa esté fabricada con compuestos sintéticos, generalmente resinas a alta presión, en las que se imprimen relieves imitando diferentes maderas. Debajo se suelen colocar fotos de madera, consiguiendo, con la unión de ambas capas, imitar el relieve y la apariencia de un suelo de madera. Esta clase de suelos no pueden ser lijados ni barnizados y son una opción económica frente a los suelos de madera natural.

Este tipo de lamas suelen tener un espesor de entre 6 y 12 mm. Su longitud es variable, pero lo habitual es que esté entre los 1250 y 1350 mm. Según su estándar de calidad existen varios tipos, siendo las AC-5 las que soportan mejor un gran desgaste. Esto hace que sean las más utilizadas en bares o centros comerciales.

¿Qué debes tener en cuenta al buscar tu tarima flotante en Alicante?

A pesar de que la tarima flotante se refiere únicamente a los suelos de madera, su uso se ha generalizado y es frecuente escuchar el término para referirse a los suelos laminados flotantes. Esto es algo a tener en cuenta cuando nos disponemos a elegir el suelo, pues debemos asegurarnos si es de madera, ya sea maciza o multicapa, o por el contrario, si es un suelo laminado.

Maderas con las que se elabora la tarima flotante

Como habrás observado, los suelos de tarima flotante presentan aspectos y tonalidades diferentes. Esto se debe a que están elaborados a base de distintos tipos de maderas naturales. Te detallamos cuáles son:

  • Roble: esta madera presenta una gran resistencia que tiene un veteado muy bonito que la hace muy popular. Se utiliza comúnmente en interiores y contribuye a crear un ambiente cálido y muy agradable.
  • Pino: este tipo de madera es de las más utilizadas en suelos en nuestro país ya que una de sus mayores ventajas es su relación calidad/precio. Además, es muy fácil de trabajar y los acabados que se hacen sobre ella quedan muy bien. No obstante, se trata de un material blando y, por tanto, mucho menos resistente que otras maderas.
  • Cerezo: su dureza es mucho mayor que la del pino, lo que la convierte en una opción mucho más resistente. Asimismo, presenta una tonalidad rojiza muy atractiva que es, generalmente, muy apreciada . Su mayor inconveniente es su elevado precio. No obstante, debido a su gran calidad, es una inversión que merece la pena.
  • Ipe: esta madera se utiliza sobre todo en exteriores debido a su gran dureza y resistencia, por lo que es común encontrarla en porches y terrazas. Es de origen tropical y tiene tonalidades que van desde el marrón hasta el amarillo, por lo que suele gustar bastante a la gente.
  • Arce: su tonalidad es clara y su uso no es muy frecuente en España sino que es más propio de países anglosajones. Cuenta con una buena dureza, lo que la convierte en una buena opción tanto para interiores como para exteriores.
  • Haya: no tiene una dureza y resistencia excesivas pero es muy atractiva y valorada por su color claro. En muchas ocasiones se vaporiza para obtener tonalidades más rojizas y anaranjadas, lo que confiere un aspecto muy cálido a cualquier estancia.
  • Teca: del mismo modo a como ocurría con el ipe, esta madera es de origen tropical y presenta tonos amarillentos, aunque más alejados de los marrones. Se usa frecuentemente tanto en interiores como en exteriores y presenta una buena resistencia gracias a su dureza.

Madera natural o suelo laminado: belleza y clase frente a resistencia y dureza

Decantarse por una u otra opción dependerá fundamentalmente de nuestras necesidades. Un suelo de parqué posee la calidez y la expresividad de la madera. Además, su tacto es muy agradable y su acabado es único ya que en ningún caso hay dos suelos iguales. Esto le confiere cierta exclusividad, que es muy apreciada. Por otro lado, el suelo laminado cuenta con otras ventajas ya que al estar fabricado con materiales sintéticos, es mucho más resistente y se desgasta menos.

¿Tienes dudas? Te damos cinco razones para utilizar cada tipo de suelo:

Por qué instalar parqué macizo en tu casa

  1. Puede llegar a durar muchos años si se aplican los cuidados necesarios.
  2. El mantenimiento, a pesar de ser un poco más caro, es realmente sencillo.
  3. Hay gran variedad de maderas en el mercado entre las que elegir.
  4. Su calidad es muy alta.
  5. Su presencia, tacto y acabado son únicos.

Motivos para poner tarima flotante de madera

  1. El aspecto de la tarima flotante es prácticamente el mismo que el de la madera maciza.
  2. Normalmente se puede acuchillar sin problema.
  3. Es sencilla de instalar y no requiere que se lleven a cabo obras de ningún tipo.
  4. Hay gran variedad de modelos disponibles entre los que puedes elegir.
  5. Es de muy fácil mantenimiento.

Ventajas de la tarima flotante sintética

  1. Se trata de una imitación de la madera bastante realista.
  2. Es una opción más económica.
  3. El mantenimiento no es costoso.
  4. El mercado nos ofrece imitaciones de casi todos los tipos de madera que podamos imaginar.
  5. Se limpia muy fácilmente.

¿Cómo se instala una tarima flotante?

A pesar de ser un trabajo de carpintería que debe ser realizado profesionales, conocer cómo es el montaje y qué opciones existen te ayudará a tomar la mejor la decisión sobre tu suelo.

En primer lugar, se comprueba que el suelo esté nivelado, perfectamente limpio y sin ningún tipo de humedad. A continuación, se procede a forrar el suelo con un material aislante, tanto térmico, como acústico. Un ejemplo de este tipo de compuestos es la espuma de polietileno. Es en este momento cuando se comienzan a colocar las placas de madera, empezando desde un extremo de la estancia y dejando unos 15 mm como junta de dilatación en todo el perímetro. Se realizan los rebajes correspondientes para que el acabado sea perfecto, teniendo en cuenta puertas y habitaciones contiguas. Suelen efectuarse con una sierra de calar.

Luego, se coloca la segunda pieza, la cual se marca con una falsa escuadra y se corta. Entonces se unen las piezas, que en casi todos los casos tendrán sistema de clic. Para encajar las piezas pegadas a la pared se utiliza una palanqueta. A continuación, se colocan las hileras sucesivas con el sistema de machihembrado, siempre contrapeando las juntas para dar mayor estabilidad al conjunto. Una vez instalada la tarima en toda la estancia, se colocan los zócalos, que se unen a 45º. Los rodapiés se fijan en la pared, cubriendo así las juntas de dilatación. Finalmente, se aplica de manera directa sobre la tarima un protector, que ayudará a conservar la madera.

Errores frecuentes al instalar la tarima uno mismo

Si bien no es imposible, sí es poco recomendable que la tarima la instale alguien que no esté especializado. No limpiar bien la zona, por ejemplo, puede hacer que se escuchen molestos crujidos al caminar sobre la tarima. Otro fallo frecuente es no respetar bien las juntas de dilatación, motivo por el cual la tarima puede abombarse, lo cual llega a causar problemas que obligan a volver a instalarla de nuevo.

Cuidados de la tarima flotante

La tarima flotante es un tipo de revestimiento que, por sus características, requiere de unos cuidados concretos, sobre todo si quieres que mantenga su buen aspecto durante más tiempo. Debes tener en cuenta que la madera es un material orgánico, de modo que es más delicado y es muy sensible a los cambios de temperatura. Por eso, es importante protegerlo del sol, sobre todo durante los meses en los que la temperatura es mayor. De este modo, mantener las persianas o los stores bajados para evitar que los rayos UVA le den directamente es una buena solución.

Por otro lado, también hay que tomar precauciones durante el invierno. Esto se debe a que la madera se conserva mejor con un grado de humedad de entre 40º y 60º. El uso de la calefacción impide que este importante requisito se cumpla, con lo cual lo mejor es recurrir a un humidificador.

Además, es importante evitar que se produzcan rayaduras, pues empeoran notablemente su aspecto. En este sentido, lo más aconsejable es poner fieltro en las patas de los muebles que estén en contacto directo con el suelo para evitar que la fricción deje marcas en la madera. Este sencillo truco es, sin duda, muy efectivo.

Otro aspecto importante a tener en cuenta es la limpieza. Es conveniente realizarla a diario para evitar que la suciedad y el polvo se acumulen en la superficie de la tarima. Para ello, lo mejor es utilizar una mopa o un trapo seco, aunque también es posible usar la aspiradora siempre y cuando se tomen las precauciones necesarias, se pase con cuidado y se utilice el cepillo especial para madera.

Asimismo, conviene limpiarla cada quince días con agua y algún producto específico. Si no dispones de ninguno, el vinagre es una solución económica e ideal que, además de limpiar y desinfectar, abrillanta. También es importante que recuerdes que las manchas hay que eliminarlas cuanto antes con un paño húmedo, pues si las dejas más tiempo del necesario corres el riesgo de que la madera las absorba y se quede una marca que ya será imposible de eliminar. Por último, debes recordar que jamás debes emplear cera, pues crea una película opaca que afea el suelo y que es muy difícil de eliminar.

Como ves, la tarima flotante en Alicante es una opción muy utilizada, lo cual no es de extrañar si tenemos en cuenta sus múltiples ventajas y beneficios. ¿Y tú? ¿Ya te has decidido a instalarla?